
Hoy desperté insegura,
Es un despertar como otro cualquiera, no habría que darle mas importancia salvo por el hecho que ya el resto del día se nubla de imperfección, se siembra de torpeza.
Me gusta.No puedo negarlo, menos a mi misma. Sus gestos, su carácter, el modo de fruncir el gesto, su mirada,cada acto suyo, tan seguro, tan definido, tan real. Me gusta desde que nos cruzamos por primera vez en aquel hospital , y nuestras miradas se encontraron por esa fuerza del destino, por casualidad que dirían unos, como no podía ser de otro modo diría yo. Ambas ingresamos el mismo día aquejadas prácticamente de lo mismo y por esa casualidad del destino nos asignaron la misma habitación. Fue una convivencia que nunca olvidaré. Vivimos momentos de espera, de tensión, momentos dolorosos, tuvimos que adaptarnos a la situación e incluso la una a la otra,rodeados siempre de familiares,los mios,los suyos, llegado el momento apenas podíamos distinguirlos,eran todos muy amables. Con tanta visita fueron pocos los momentos de intimidad y sin embargo, fueron tan intensos. Yo, nunca había sentido nada igual, ni siquiera podía pensar que este tipo de sentimiento pudiera crecer en mi, quizá por alguna otra persona, quién sabe…pero,por ella? No, esto no entraba en mis planes desde luego.Mi marido estaba al lado la mayor parte del tiempo y creo que hasta él se sintió atraído.No paraba de mirarla, disimulando algunas veces..no le culpé..era tan guapa.
.. Recuerdo en especial aquella primera noche, después de tantas emociones,tanta mezcla de sentimientos, no hubo necesidad de decir nada, de repente se echó a llorar, me necesitaba de algún modo. Y yo, que nunca aguanté bien la intimidad, que nunca he sabido reaccionar ante el llanto me acerqué, como movida por el instinto, solo la abracé,sentí por primera vez su tacto, su olor, su respiración y supe que este amor a primera vista que acababa de nacer en mi (y ójala que ella sintiera lo mismo), era para siempre. La besé.
Cuando salimos de allí ninguna volvió a hablar de aquello y sin embargo ambas sabíamos que no había marcha atrás. Acordamos dejar nuestras vidas pasadas a un lado y empezar una nueva juntas, no sería fácil pero ya no podíamos negar lo que había surgido entre nosotras. Comenzaríamos por compartir casa, como amigas. Y que deciros, ha sido todo tan fácil. A veces me cruzo con ella intencionadamente y le sonrío, otras veces me armo de valor y me dirijo a ella, le digo cuatro tonterías solo para ver como reacciona. Suele responderme contándome sus cosas, me habla de cosas que no entiendo tan cargada de razón, yo solo puedo mirarla asombrada queriéndola mucho, es tan complicado llegar a su nivel.
A veces me pregunto si sentirá por mi la mitad de lo que yo siento.Al fin y al cabo es un amor tan irracional, tan sinsentido, tan fuera de lugar, de tono y de tiempo, tan desmedido…tan incondicional… hoy me ha mirado con una mirada de agradecimiento infinito y me ha sonreído, apenas me costó un mes sacarle una sonrisa,,,,
creo que le gusto.
Hoy cocinaré para ella. Papilla de frutas.